El Hotel Viktoria Schönbrunn, un hotel de 3 estrellas, ofrece Wi-Fi gratuito y un ordenador de uso libre en el vestíbulo. Está situado en Viena, a pocos minutos a pie de la entrada principal del Palacio Schönbrunn y del zoológico de Schönbrunn. Este hotel histórico cuenta con 36 habitaciones decoradas individualmente, equipadas con televisión vía satélite y que ofrecen encantadoras vistas al patio interior.
Ubicado a solo 100 metros de la estación de metro Hietzing, en la línea U4, el Hotel Viktoria conecta directamente con el centro de Viena cerca de la ópera. Un aparcamiento subterráneo se encuentra a tan solo dos minutos caminando, facilitando así que los huéspedes puedan explorar fácilmente lugares emblemáticos como el Palacio Schönbrunn.
Las habitaciones disponen de televisores planos con canales por satélite, cajas fuertes y baños privados completos con secadores de pelo. Algunas cuentan con dos camas dobles, otras incluyen una cama o sofás cama. Entre las comodidades adicionales están escritorios para trabajar, armarios o roperos, almohadas sin plumas, servicio despertador y cunas para bebés bajo petición. Los suelos son alfombrados y las habitaciones cuentan con calefacción para mayor confort.
Los huéspedes pueden disfrutar también de servicios como consigna para equipaje y lavandería, además hay opciones de traslado al aeropuerto por un coste adicional. El hotel dispone ascensores que facilitan el acceso a las plantas superiores donde se encuentran las habitaciones. El servicio a habitación incluye hervidores eléctricos junto con utensilios para preparar café o té. En todas las áreas hay cobertura Wi-Fi gratuita que garantiza una conexión fiable a internet.
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La ubicación estuvo muy cerca de la estación y a pocos minutos caminando del metro, lo que facilitó el acceso al Palacio de Schönbrunn y otras atracciones. El alojamiento se mantuvo limpio y cómodo, con habitaciones acogedoras que contaban con todas las comodidades necesarias, como un hervidor de agua caliente. El personal resultó amable y en los alrededores había varios restaurantes para elegir. Algunas habitaciones no tenían aire acondicionado ni nevera, pero eran luminosas y adecuadas para estancias cortas.





