Con vistas emblemáticas y una decoración elegante, el hotel de 4 estrellas Kaiserin Elisabeth en Viena cuenta con 60 habitaciones ubicadas a pocos pasos de la Catedral de San Esteban y de la famosa calle comercial Kärntner Straße.
La Ópera Estatal, el Palacio Imperial Hofburg, así como numerosos restaurantes se encuentran a poca distancia a pie. La estación de metro Stephansplatz está a solo unos metros, ofreciendo conexiones de transporte convenientes por toda la ciudad.
Las habitaciones del Hotel Kaiserin Elisabeth disponen de aire acondicionado y TV pantalla plana con canales vía satélite. Muchas cuentan con escritorios y zonas de estar separadas que incluyen sofás o sofás cama. Cada habitación tiene baño privado equipado con bañera o ducha, artículos de aseo gratuitos, secador de pelo, zapatillas, albornoces y bidé. Entre los servicios adicionales en las habitaciones se incluyen armarios o roperos, relojes despertadores, cajas fuertes aptas para portátiles, servicio de despertar y suelos de madera.
Los huéspedes pueden disfrutar también de instalaciones para preparar té y café junto con minibares y hervidores eléctricos. El hotel ofrece servicio a la habitación además del servicio diario de limpieza. Las instalaciones incluyen wifi gratuito disponible en todas las áreas del establecimiento y garajes con estaciones para carga eléctrica de vehículos. La recepción funciona las 24 horas brindando servicios de conserjería junto con almacenamiento de equipaje y traslados al aeropuerto (algunos sujetos a cargo adicional). Otras comodidades para los huéspedes comprenden servicios lavandería incluyendo tintorería y planchado así como ascensor para acceder a las plantas superiores.
Obtén la mejor oferta para tu viaje en sleephotelsvienna.com y vive una experiencia vacacional sin igual.
Habitaciones: 60Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Hotel Kaiserin Elisabeth
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
El hotel se situó en pleno centro, facilitando el acceso a los principales puntos turísticos y tiendas de Viena. La atmósfera transmitió un encanto auténtico de época, con un estilo vienés clásico muy cuidado. El personal mostró siempre profesionalidad, discreción y una gran disposición para ayudar durante toda la estancia. Las habitaciones estuvieron limpias, acogedoras y se mantuvieron en excelentes condiciones cada día. El desayuno destacó por su calidad, completando así una experiencia elegante y agradable.








