El hotel Campanile Vienna South, de 3 estrellas, ofrece WiFi gratuito en todas sus instalaciones y se encuentra en Viena, a solo 3,3 km de la estación principal de trenes de la ciudad. Cuenta con 148 habitaciones climatizadas y un bar para el disfrute de los huéspedes.
Está ubicado cerca de varios lugares emblemáticos como el Palacio Belvedere (4,4 km), la estación ferroviaria Wien Westbahnhof (4,6 km), la iglesia Karlskirche (4,7 km) y el Museo de Historia Militar (4,8 km). El Palacio Schönbrunn se sitúa a solo 5 km y tanto Musikverein como los jardines Schönbrunner están aproximadamente entre 5 y 5,5 km del hotel. El aeropuerto internacional de Viena queda a unos 21 km.
Las habitaciones disponen de baño privado con duchas tipo walk-in sin escalón, secador de pelo, gel corporal, champú, toallas e inodoro. Todas cuentan con aire acondicionado y calefacción, además tienen televisión pantalla plana con canales satelitales y enchufes junto a la cama para mayor comodidad. Las paredes insonorizadas garantizan un descanso tranquilo y los suelos alfombrados aportan calidez. Algunas habitaciones dobles ofrecen una o dos camas mientras que otras cuentan con tres camas disponibles.
Los huéspedes pueden disfrutar servicios como limpieza diaria, guarda equipaje y acceso por ascensor a las plantas superiores. Asimismo cuentan con entradas privadas cuando corresponda. La recepción está abierta las 24 horas brindando atención en alemán e inglés, detectores de humo refuerzan las medidas de seguridad en todo el establecimiento.
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Las habitaciones estaban limpias y bien organizadas, con servicio de limpieza diario y baños impecables. El desayuno ofrecía una buena variedad de opciones, servido desde temprano hasta media mañana. La ubicación era tranquila, en una zona residencial cerca de paradas de tranvía y autobús que facilitaban el acceso al centro y a los principales puntos turísticos. El personal multilingüe fue amable y gestionó el check-in con rapidez, creando un ambiente acogedor que incluía pequeños detalles para los niños. Aunque el aparcamiento no estaba en el hotel, había plazas disponibles muy cerca del alojamiento.






